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miércoles, 16 de diciembre de 2015

Mendiz (III). Decapado cuadro de aluminio

Como comentaba en el post anterior, la biela derecha presenta unos arañazos profundos que la afean bastante. No sé como se ha podido producir un desgaste tan afilado, da la sensación que utilizaban calzado de acero o que se yo. Voy a experimentar si funciona el decapado en esta pareja de bielas. Se que sobre el aluminio hay una capa que no es pintura simplemente y  que sobre esta hay una capa de laca. Si no pruebo a decapar, sé que para eliminar parte de esos arañazos necesitaré lijar bastante, así que si decapo antes la tarea será mas llevadera. Puede que el experimento acabe bien o puedo hacer un desastre. En la experiencia está el aprendizaje y el riesgo. Si la cosa no sale me veo obligada a buscar un juego de bielas. Veremos a ver como acaba la cosa.
Tenía pendiente de limpiar la horquilla que por suerte solo tenía suciedad, mucha, en la corona de la horquilla pero nada mejor que un buen lavado con estropajo y desengrasante para eliminarlo.
Una vez he terminado con ella, acondiciono la terraza para decapar el cuadro Mendiz. He forrado con papel de periódico la mesa y el suelo. Utilizaré una brocha para extender el decapante en gel y según las instrucciones tengo que esperar una media hora para que la pintura se ablande y salga. Por la pinta que tiene el cuadro creo que la pintura va a salir pronto, sobre todo por dos razones, una que el cuadro es de aluminio y este es menos rugoso que el acero y dos porque esta pintura carece de una base de imprimación. Antes de meterle mano al cuadro he retirado las calcas con mucho cuidado y las tengo a buen recaudo. En las redes no he logrado localizar un diseño idéntico de estas calcas; o están las clásicas, esas del ciclista con la gorrita hacia atrás ó las actuales, pero estas no. Las he guardado por si se quieren hacer unas réplicas. Salvo la calca con la leyenda del tubo horizontal Tubería Oria 7020 que está rota, el resto está al completo.

Así que me pongo en faena y aplico el decapante por todo el cuadro. El que utilizo es Titán en gel.

En menos de cinco minutos la pintura-laca comienza a ablandarse y a desintegrarse como si fuera papel de celofán mojado.



A los quince minutos ya está así.





Con la ayuda de una espátula y con suavidad la pintura-laca, ahora gelatina, va saliendo con mucha facilidad. Las zonas donde está mas afianzada son las costuras de las soldaduras y los recovecos de las punteras, para las que utilizo un rasca-vidrios y un cúter para quitar los restos de esta pintura. Una vez acabado el proceso de rascado, termino con un taco de lija medio que tengo regastado y quito los restos  que quedan. 
Por la tarde toca lijar para comenzar a trabajar el pulido, uso lana de acero media y 0000 combinando con tacos de lija medio y fino. Después abrillanto mas con lijas de 1500, 2000 y 2500. El resultado después de la jornada es agradecido. 


Al día siguiente pruebo a decapar las bielas con el mismo decapante y pasados quince minutos la biela izquierda ya tiene levantada la pintura pero la derecha ni se inmuta. Al girarla me fijo en la referencia y mira por donde descubro que no son idénticas, supongo que esta es la causa de esa desigualdad  -una mejor acabada que la otra- a la hora de eliminar la pintura. La biela izquierda la rasqué y salió con un poco de trabajo, sin embargo la biela con la araña me hizo sudar un rato. Tuve que utilizar el cúter para eliminar la pintura y luego lijar con ganas. La tarea fue ardua. Cuando acabé seguía preguntándome que era lo que arañó tanto la biela. 
Aquí están ambas bielas con el decapante haciendo su trabajo. En la imagen de la derecha la araña de la biela una vez decapada y rascada a falta del pulido para eliminar ese desgaste e igualar. 

Antes de ponerme a pulir le hice una sesión de fotos al cuadro para hacerme una composición del cambio que iba teniendo la Mendiz.

Da buena impresión.

La forma de la tubería en el tubo oblicuo es achaflanada por los extremos y cilíndrica por el centro. Dejar a la vista el detalle de la soldadura queda bonito.

A mi parecer ha sido un acierto eliminar la pintura. Cuando esté toda montada el cambio será notable.

Para finalizar la jornada lijé y pulí las bielas.

Y aunque no logré eliminar la sección de los arañazos del todo si quedó mas decente. Es este caso opto por cambiar el acabado original por uno pulido para disimular y resolver el entuerto.

¿que os parece? 

sábado, 4 de abril de 2015

Decapado de la Zubero

Aprovechando que estaremos unos días en Navarra me he llevado el cuadro de la Zubero y el material necesario para decaparla. Dias antes en una visita a Velociutat y comentando el plan de eliminar la pintura que tenía para la Zubero con Carles, éste me sugirió que preguntara en una droguería de las de siempre que está en la manzana de al lado de su tienda, y sí, allí encontré decapante en gel.
Para realizar la labor necesitaré: paciencia, gel, brocha, cepillos de púas, espátula, rascador de vidrio, lijas y guantes.  Mi intención es hacerlo en una jornada y conseguir que el cuadro quede sin restos de pintura alguna, con el metal al desnudo. 

Aquí la paciente a decapar

El modo de empleo que ejecuté hace poco mas de dos años con la Bh Gacela (vease aquí) es el mismo, aunque el decapante que utilicé en su momento es de diferente marca espero que este sea igual de eficaz. Recuerdo que a los pocos instantes de extender la melaza con la brocha la pintura iba transformándose en una gelatina rugosa, con este decapante de la casa Titan esa reacción es un poco más lenta pero también la pintura se despega. 
Para ir eliminando las tiras de pintura el rascador es el mejor aliado y en las zonas de los racores los cepillos de púas rascan los recovecos. 
Después de un buen rato de trabajo en algunas zonas ya ha salido toda la pintura y la base de imprimación, y en otras zonas es necesario repetir la operación de nuevo con la brocha. Así que le paso a los tubos del cuadro mas decapante y a esperar a que reaccione.

Con las calcas y los adhesivos los geles son lentos ya que las láminas de plástico impermeables se degradan menos con el compuesto del decapante, pero poco a poco salen. En la imagen de la derecha se aprecian zonas con pintura que son justo las que tienen adhesivos y calcas.
Me ayudo para afinar el trabajo con lija flexible (la que va en una esponja) que quedará inutilizada después de la tarea.
Para eliminar las pequeñas manchas que las tuberías tienen será necesario lijar con mas fuerza hasta que desparezcan. 
Está claro que este trabajo se hace en la mitad de tiempo con un taladro, pero este no es el caso... aun sigo realizándolas manualmente.

A media tarde el trabajo ya está terminado.

Se aprecian con detalle las soldaduras amarillas (probablemente se hicieran con bronce) y la belleza del ensamblaje de los tubos en los racores.


El tubo del eje de pedalier tiene una rugosidad peculiar, quizá debido a la abrasión de un ácido (no es del decapante).

Mas detalles de las soldaduras en el eje del freno trasero.


Y este es el brillo final tras una pasada más intensa en la tubería.


Ahora viendo la transformación de la Zubero comienzo a confiar en que la pequeña bici va a quedar bien... aún le queda.

martes, 11 de junio de 2013

Gipiemme. Decapado

Puesto en faena, Juande se dispone a decapar el cuadro de la Gipiemme; para ello realizará el mismo proceso comentado en post anteriores.


Siempre con los cuidados necesarios para que el componente del decapado no nos salpique, ya que es un producto irritante. El producto -gelatinoso- se aplica con brocha, dejándolo unos minutos sobre la pintura, luego se rasca con espátula, nanas y lija para eliminar restos en las zonas de difícil acceso.



Poco a poco y tras el proceso de rascado y lijado, el acero va asomándose, así como los detalles en las punteras donde ahora se puede leer Gipiemme




Detalle caja pedalier

El cuadro tras el decapado, ya parece otra cosa.


En el plan de Juande está lijar los tirantes y vainas de manera que el metal quede enlucido y a la vista, aunque protegido con laca para evitar, dentro de lo posible, la oxidación. Al realizar desgaste en el metal, éste queda desnudo y desprotegido y aunque las lacas suelen restar brillo, a cambio, lo protegerá.
Así que lo primero que hace es marcar las vainas y tirantes donde va a realizar el tijado y pulido; en ella utiliza lijas de acero al agua de distintos grosores 80, 200, 320, 400, 600, 1000 y así progresivamente; con estos pasos de lija se van eliminando las líneas de ralladuras del propio metal. La lija va mojada en agua y el proceso requiere mucha, mucha dedicación y paciencia. Termina con los dedos marcados por el agua y los restos de metal van poniendo el agua negra cada vez que se moja la lija, clara señal de que ésta se lo va comiendo en el proceso.
Posteriormente utiliza pasta para pulir de 3M que es un abrasivo y para darle brillo después, creo, que utilizó el otro de 3M, con la pulidora que lleva un rodillo de algodón. Uno lleva tapón amarillo y el otro el verde, aunque no recuerdo en que orden.



El resultado fue espectacular, 


Aquí puede apreciarse la parte trasera del cuadro tras el abrillantado.

El siguiente paso será la base de imprimación... en el siguiente post.