Nacho seguía avanzando en el lavadero de bicis y la fregadera, mientras tanto me puse con las maderas para forrar parte de una pared. El procedimiento es el mismo que hice con el mostrador: Dar tres pasos de lija a los listones. Antes preseleccioné listones para descartar los mas torcidos y evitar problemas a la hora de atornillar al tabique.
La pared está algo desnivelada, tiene una pequeña panza que me obligó a trabajar más despacio -si cabe- para que el montaje no salga un churro. Coloqué algún que otro taquito de madera entre lama y lama para mantener horizontalidad y verticalidad. No fue difícil pero sí entretenido. Con el atornillador eléctrico encontré un gran aliado.
Poco a poco va tomando forma.
Una vez acabado, como remate, puse un listón fino.
Tras plantearme diversas fórmulas para recuperar el viejo mueble de la fonda, que está bastante deteriorado, me armé de valor y decidí echarle decapante al contrachapado.
Con este recurso podría "echar a perder" el mueble pero había que probar... Necesité varias mañanas para eliminar la mugre que tenía impregnada. Una vez lavado, para quitar la capa de barniz probé con la lijadora pero no salía bien, para mas inri el contrachapado estaba muy frágil y con las vibraciones de la máquina, daba la sensación que se desmontarían las chapas de las puertas. Y así finalmente tras prueba error-acierto número uno, decidí decapar. Cuando eché el decapante sobre el barniz se formó una mezcla pegajosa que salía a duras penas gracias a la espátula y a la paciencia, era como rebañar pegamento.Tras un trabajo intensivo poco a poco el mueble iba cambiando de aspecto.
La parte inferior del mueble está bastante deteriorada, el contrachapado está regular y se sostiene con un borde de latón que recuperaré en la medida de lo posible.
Como nota curiosa en los tacos de muchos de los palets que he desmontado puede leerse en el sello Senasa (servicio nacional de sanidad y calidad agroalimentaria). Este sello nos dice que estas maderas han sido sometidas a un tratamiento fitosanitario. Estos tratamientos se hacen para evitar la introducción de plagas asociadas a la madera, ya que los palets se emplean para el transporte internacional de productos vegetales, animales e industriales. Dependiendo del tratamiento al que han sido sometidas llevan una inicial u otra. Por ejemplo esta lleva HT, quiere decir que la madera ha sido sometida a un tratamiento térmico de 56ºC en el corazón de la madera durante media hora. La fabricación de este embalajes fue Perú y podría decir que ese número trece es de una fábrica de Lima. Esta normativa "anti plaga" comenzó en Australia, y tiene su lógica ya que este continente ha sufrido muchos estragos con invasiones de este estilo y que ha costado controlar, dado su singular ecosistema.
Poder contar con maderas recicladas es un lujo y aprovechamos la oportunidad para seguir dándoles uso.
Mientras Nacho, sigue avanzando con el lavadero. Está a punto de caramelo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario