domingo, 30 de junio de 2013

Orbea Luarca II

Mila se dedica a darle un repaso a la Orbea Luarca, una vez ha desmontado los principales componentes. Se le ha dado un lavado general al cuadro y también se le han retirado parte de esas cosas que quedan en plan histórico colocados en la bici, entre ellos una cinta de manillar adhesiva y una especie de resto de retrovisor que presuntamente andaba anclado en un extremo del manillar.


Se ha eliminado la herrumbre y acumulación de mugre de las bonitas palancas de freno Olimpic 68.


Han quedado brillantes tras el repaso con detergente, lijado y pulimentado.

Debido a que no tiene herramientas suficientes para sacar, por ejemplo el eje de pedalier, éste se ha quedado sin extraer, aunque según comenta no tiene holguras. Los guardabarros han vuelto a lucir su cromado.

Se han sustituido cables, fundas, tacos, así como se han desmontado los bujes con la consiguiente limpieza y engrasado de rodamientos.
Ese cable esta ¿del revés?

Mientras, desde Málaga vamos viendo a través de los medios telefónicos como van avanzando los cambios que va realizando... Aquí en el sur seguimos limpiando, para hacerle "algo" a un juego de frenos de una vieja Motoretta que necesita un gran cambio, y que aún no sabemos que hacer con ella. Ya veremos.



Cuando tengamos una imagen de la Orbea Luarca, la pondremos.

viernes, 28 de junio de 2013

Tocando madera

Los acontecimientos anuncian cambios inmediatos y siguiendo la premisa del piensa en positivo, hago tiempo para emprender un viajecito a Madrid. Mientras tanto y después de muchos años le he dado uso a una de esas molduras rectangulares que tenían los tragaluces de los ventanales antiguos, que recogí años ha de las ruinas de un cuartel derruído y abandonado de la benemérita que tenía cerca de casa.
Me he puesto manos a la obra para realizar un pirograbado en la vieja madera. Antes he alisado la madera, le he retirado un poco de pintura, no toda para dejar el efecto envejecido verdadero y la he nutrido un poco, ya que andaba seca con ganas. Intentando realizar la escala de los tipos a mano, he creado como buenamente he podido una réplica del título de este blog y su tipografía. Después de un rato de trabajo esto es lo que ha salido.


Quizá, si la suerte y el empeño del proyecto siguen su curso, podríamos verlo colgado en el futuro taller de rescate de bicis.
Ojalá.

jueves, 27 de junio de 2013

Gipiemme. Trabajo terminado

He visto desde lejos el trabajo que a continuación muestro, de la transformación de esta Gipiemme que Juande ha realizado. Ando de un lado para otro por la geografía de esta península ibérica (Vitoria,  San Adrián, Barcelona, Madrid), liada con asuntos que anuncian cambios y que ya nos dirá el futuro donde parará. No obstante, el objetivo sigue en pie y no queremos detenernos; allá donde vamos siempre hay bicicletas y si no, nos buscamos una y ya está. En fin, son cosas que pasan y como dice el refrán "mientras voy y vengo, vida tengo".

Juande ya tiene la bici terminada. Se ha buscado un sillín nuevo, ha puesto la tija (con cierto trabajo), ha resuelto, no sin pocos inconvenientes, el ajuste de la dirección, la cadena y la nueva cinta de manillar. Aún no tiene unos pedales, y por lo pronto le ha colocado a la fixie los pedales automáticos Look que traía (esta locoooo, sí un poco). No tengo experiencia sobre una bici de piñón fijo pero me dá la ligera sensación que hay que ser muy osado -por decir algo- para llevar unos automáticos en una fixie, de todas formas (aunque no se que es peor o mejor) no lleva calzado para acoplar los automáticos; no llevar una plataforma de pedal le impedirá ejercer la acción de frenado que una bicicleta de estas características pide, además de no apoyar el pie bien al pedalear.
De todas formas, al visitar algunas tiendas de la ciudad, -Málaga-, sé que le han dicho que cambie a unos pedales en condiciones y con straps, a ser posible. Espero que haga caso, por el bien de su físico. ;-)

En fin, aquí están las foticos de la Gipiemme convertida a fixie.

Aquí una comparativa vista desde atrás.
Ahora
Antes


Ahora otra, ésta desde la parte delantera

Antes
Ahora
Y este plano con sumo detalle.


Felicidades por el trabajo!!

sábado, 22 de junio de 2013

Gipiemme. Imprimación y pintura

Con el cuadro ya preparado para lo que será el proceso de imprimación, Juande anda ya buscando los aros de las ruedas, que irán a juego con el color que planea pintar la bici. Pretende hacer un combinado de negros, aunque al principio en las numerosas conversaciones que hemos mantenido sobre su proyecto fixie, me habló de aros color naranja y la combinación, a mi gusto quedaba bien bonita... pero los proyectos tienen variantes...


Preparados ya los materiales para proceder a la imprimación, el cuadro se limpia con fuerza con disolvente, para eliminar restos los restos de decapante que puedan quedar en el metal. A continuación se protegen las partes que no se cubrirán con la base de imprimación con cinta, en este caso los citados tirantes y vainas. 

Las proporciones son una parte de imprimación y el 50% de ésta de catalizador. Le da un par de manos a pistola. Pasadas unas dos horas el producto se secará. 

Al día siguiente antes de comenzar con el lijado pulveriza con un spray negro que le haga de guía y empieza con lija de grano 360 para eliminar formas, y afina con lija de 1000 y un poco de agua para dejar la superficie lo más lisa posible. Finaliza pasando un trapo limpio humedecido por el cuadro.


Pintado


Tras los preparativos para el pintado a pistola, color elegido negro, pasa un paño impregnado con desengrasante para carrocerías. Una vez se ha secado la pintura (me cuenta que en unos cinco minutos), le colocará las calcas que le ha facilitado su cuñado, una réplica del logo de Gipiemme y en el frontal y las letras en el tubo inferior, un pequeño guiño a Le Veló Calme nuestro blog en el tubo superior (aunque con otra tipografía) ; tambien diseñó un toque personal, su Pesky Fly, una mosca que intentó colocar en las vainas y que finalmente no puso. Tras colocarlas le aplica la laca para cubrir todo y proteger, también, la parte pulida del cuadro.


Su Pesky Fly
Logo Gipiemme y Le Vélo Calme




El acabado es este





Para eliminar los pequeños matices que restan en el cuadro, pasa una lija muy muy fina y elimina así las pequeñas rugosidades que aun siendo mínimas puedan quedar.


En amor a la verdad, se le presentaron problemas a la hora de colocar las calcas Gipiemme en el tubo inferior, ya que las letras van sueltas, son finas y el espesor del material es más consistente que los otros modelos de calca; por ello algunos tipos se le resisten y no se pegan bien.


A pesar de ese pequeño contratiempo, el resultado es espléndido...


¿que os parece?

martes, 11 de junio de 2013

Gipiemme. Decapado

Puesto en faena, Juande se dispone a decapar el cuadro de la Gipiemme; para ello realizará el mismo proceso comentado en post anteriores.


Siempre con los cuidados necesarios para que el componente del decapado no nos salpique, ya que es un producto irritante. El producto -gelatinoso- se aplica con brocha, dejándolo unos minutos sobre la pintura, luego se rasca con espátula, nanas y lija para eliminar restos en las zonas de difícil acceso.



Poco a poco y tras el proceso de rascado y lijado, el acero va asomándose, así como los detalles en las punteras donde ahora se puede leer Gipiemme




Detalle caja pedalier

El cuadro tras el decapado, ya parece otra cosa.


En el plan de Juande está lijar los tirantes y vainas de manera que el metal quede enlucido y a la vista, aunque protegido con laca para evitar, dentro de lo posible, la oxidación. Al realizar desgaste en el metal, éste queda desnudo y desprotegido y aunque las lacas suelen restar brillo, a cambio, lo protegerá.
Así que lo primero que hace es marcar las vainas y tirantes donde va a realizar el tijado y pulido; en ella utiliza lijas de acero al agua de distintos grosores 80, 200, 320, 400, 600, 1000 y así progresivamente; con estos pasos de lija se van eliminando las líneas de ralladuras del propio metal. La lija va mojada en agua y el proceso requiere mucha, mucha dedicación y paciencia. Termina con los dedos marcados por el agua y los restos de metal van poniendo el agua negra cada vez que se moja la lija, clara señal de que ésta se lo va comiendo en el proceso.
Posteriormente utiliza pasta para pulir de 3M que es un abrasivo y para darle brillo después, creo, que utilizó el otro de 3M, con la pulidora que lleva un rodillo de algodón. Uno lleva tapón amarillo y el otro el verde, aunque no recuerdo en que orden.



El resultado fue espectacular, 


Aquí puede apreciarse la parte trasera del cuadro tras el abrillantado.

El siguiente paso será la base de imprimación... en el siguiente post.

miércoles, 5 de junio de 2013

Gipiemme

Me ha enviado un mensaje Toni Hidalgo adjuntando una fotografía de una bicicleta de carretera. Juande anda con ganas de una, ya que le han dejado una preciosa Zeus, pero no es de su talla; aunque él que es muy suyo me dice que con esa va bien. 
Dada la lógica y la experiencia me da la "ligera impresión" que si tu número de calzado es un 40 difícilmente vas cómodo en un 42. Las veces que hemos salido a dar un paseo, visto desde atrás, noto claramente que su cadera va de arriba abajo (biométricamente se diría que lo que veo ir de arriba abajo, es el trocánter del fémur, la parte exterior de la cadera). Eso quiere decir que aunque tenga el sillín a tope de bajo, sus bielas humanas -las piernas- no alcanzan correctamente su punto de apoyo más bajo y eso físicamente puede provocar un problema en su espalda y piernas; si le diera por hacer una ruta de kilómetros, entre otras cosas además, estaría perdiendo eficacia en el pedaleo al estirar demasiado la pierna.
Entiendo claramente que es difícil resistirse llevar una Zeus tan bonita como la que le han dejado, pero la talla es la talla y la Zeus en cuestión es una 53.
Yo manejo una Razesa, talla 52, y admito que con una 50 iría mejor, también tengo el sillín un poco bajo pero no estiro las piernas al ejercer la acción del pedaleo; es más, mantengo el ángulo justo de extensión de las rodillas (entre 140º y 145º). Juande más alto que yo pero nuestras distribuciones morfólogicas son diferentes: Su espalda es mayor que la de servidora sin embargo sus piernas no. De ahí que la 50 sea su talla más idónea (y la mía).

Dicho esto, regreso a la llamada de Toni; dice que un conocido suyo quiere vender una bici talla 50 y quiere enseñarnosla Se lo comento a Juande y nos acercamos a verla. A primera vista está bien, solo que el color, azul metalizado con salpicones grisáceos, la afea (la moda ochentera en este caso hoy le resta estética), sin duda cuestión de gustos Está montada con componentes añadidos algunos, y originales, otros. Para quitarle más espectacularidad a la bici, tiene unas calcas que no son de origen (la del tubo oblicuo pone Granada) y algo horteras. A sabiendas que Juande pretende hacerse una fixie y que de seguro la va a desmontar entera, es el cuadro lo que interesa y está muy bien  (muy bien escondido). No la va a "mutilar",  para respetar en la medida de lo posible la construcción original del cuadro (no hizo así con la Klinton, pero fue un experimento de una MTB) y porque de esta manera permanece la opción de montarla con componentes de carretera en cualquier momento.
Los componentes que porta consigo la Gipiemme son: desviador trasero Shimano 600, piñones Shimano de 7 coronas, desviador delantero Zeus, platos y bielas Thun Aero Coronado PR, pedales Look automáticos, llantas Rígida SX100, las palancas de cambio van al cuadro y son unas Shimano SL, herraduras de frenos Shimano Exage, manillar Gipiemme, cubiertas de Decathlon.

La Gipiemme es una bicicleta de fabricación italiana, la marca inició su andadura como taller a mediados de los 60 en Milán, y veinte años mas tarde y tras trabajar para otras empresas, ésta se lanzó a producir componentes para cuadros. En 1985 Gipiemme dieron forma a unas ruedas que llamaron lenticulares debido a su forma de lente, utilizadas por pistards, y realizadas en fibra de vidrio (luego llegó el kelvlar y después el carbono). La industria de la bicicleta de competición en aquellos años evolucionó bastante utilizando bases de tomadas de la areonáutica, coincidiendo con los test de records de la hora y toda la publicidad que traía consigo una prueba de este calibre para la presentación de nuevos modelos. La empresa se subió al carro del desarrollo tecnológico en este sentido y se especializó en el diseño de llantas y también, creo que, a la de sillines. En la actualidad  la factoría Gipiemme está en Loira.

Después de mirarla con cierto detenimiento, Juande decidió quedarsela, y creo que fue buena elección. No conoce la marca, pero aprende rápido, ya le iré contando lo poco que se, y de seguro que indagará más gracias al mundo cibernético que nos rodea (en mis años eran libros). Servidora conoce el mundo de las motos como el (solo con oirlas ya sabe cuales son) y lamentablemente, aprendo lento... en fin, son cosas que pasan.

Aquí os la presentamos:


Bielas y platos Thun Aero Coronado PR, de origen germano



Shimano 600

Comparando tallas; con la Zeus, queda clara la diferencia.

A los dos días la bici en el local-taller ya está así.


Vista de frente

En el taller con el gran Soffatti, el sillín "comodín"
Detalle puntera
Las ganas de hacer una conversión de una bici a fixie, es algo que Juande persigue hace un tiempo; ha hecho combinaciones mentales de todo tipo y se ha ilustrado bastante con modelos de bicis que va rebuscando por internet; la ilusión es tremenda, así que disfrutaremos del proceso de su proyecto sin duda. 

Allá vamos!!!